Evolución
Reconstrucción de los Accidentes
Evolución desde el año 1957 al 1970
Evolución a partir del año 1970 al 1984
Evolución a partir del año 1984
Evolución
de esta Disciplina del año 1957 al 1970
En
esta época inicial no existía el concepto actual
que tenemos de esta materia y únicamente se actuaba en
la contestación a lo solicitado, unas veces por los Instructores
de las Causas abiertas en los juzgados y en otras por la petición
de los abogados militares designados.
Desde
el año 1957 como Técnico de Automóviles
en Parques y Talleres de San Boi de Barcelona, siendo Oficial
del Cuerpo Auxiliar de Ingenieros de Armamento y Construcción,
el trabajo se complementaba como perito ante los Juzgados Militares
de Cataluña, donde llegaba todo tipo de casos de accidentes
de personas aforadas, siendo requeridos para aclarar a los Jueces
cuestiones puramente técnicas de los accidentes sufridos
por personas militares, policías o guardias civiles,
requiriendo no sólo la valoración de los daños
sufridos sino el conocimiento de la forma en que pudo suceder,
existencia de averías mecánicas, errores de los
conductores de los vehículos o trasgresión de
las normas, debiendo llegar a un acuerdo los dos peritos que
por Ley actuábamos, justificando cuanto se informaba.
El aislamiento con que se actuaba con respecto a los peritos
que lo hacían en los juzgados ordinarios, no nos permitió
intercambiar conocimientos hasta pasados muchos años
en que empezaba a haber alguna comunicación entre la
jurisdicción militar y la civil, comprobando que nuestro
trabajo no era igual que al que se efectuaba en esos juzgados
civiles, donde el perito se limitaba a informar sin demostrar
su opinión, salvo en los juicios de reclamación
que se substanciaban por la vía civil.
En
el intervalo entre el año 1957 al año 1970, se
empezó a tener ocasión de cotejar nuestra forma
de actuar como perito militar con la de peritos civiles en varios
casos, resaltando alguno:
| Uno
de ellos fue por el arrollamiento de un vehículo
militar detenido en el Paralelo en las proximidades de Atarazanas,
por dos tranvías que circulaban en sentidos opuestos,
lanzándole uno hacia el otro. Solo se juzgaba la
culpabilidad o no del conductor del vehículo militar. |
| Otro
fue la pérdida de control y salida en una curva de
un turismo en la N-150, a la entrada de Ripollet, donde
el perito aportado por la defensa particular sostenía
que las ruedas delanteras del automóvil se abrían
por efecto del aire de la marcha, requiriendo el Presidente
de la Sala nuestra intervención para explicar el
funcionamiento de la dirección del automóvil
e invalidar la pericial contraria. |
|
El
tercero de los casos consistió en el estudio de
un accidente en el que se produjo la muerte de un joven
detenido ante un semáforo con un ciclomotor en
la Avenida Diagonal de Barcelona, siendo arrollado por
un camión militar al que le fallaron los frenos
y se pretendía conocer si el conductor pudo evitar
el accidente con el freno de mano.
| En
este caso el Juez Instructor obligó a que se
efectuara la prueba con el mismo camión en
el lugar de ocurrencia, quedando "gratamente
sorprendido" al comprobar como todos los extremos
calculados, en base como siempre a coeficientes estimados,
se cumplía en todos los extremos requeridos,
deteniéndose el camión en el mismo sitio
en que se había plasmado en el estudio teórico
y demostrando que el accidente era inevitable.
|
|
Cuando
surgía una cuestión técnica que precisaba
de una comprobación para el Juzgado, la actividad de
reparación de vehículos de cualquier tipo en los
talleres militares, me permitió durante 30 años
efectuar pruebas que en los talleres mecánicos civiles
no me hubiera sido posible,como :
comprobación de eficiencia de frenos, |
 |
resistencias pasivas, |
transferencia de pesos, |
distancias de frenado, |
presiones sobre el pavimento, etc. |
y otras muchas, que iban completando un conocimiento mayor del
automóvil, lo que en otros muchos aspectos se amplió
en los talleres que tuve entre los años los años
1961 a 65.
Paralelamente
a los Centros de Promoción Profesional Obrera (PPO) que
se crearon por parte del Ministerio de Trabajo, en el Ejercito
de Tierra se crearon Centros de Promoción Profesional
en el Ejercito (PPE) donde impartí clases de Mecánica,
Electricidad, Tapicería, Pintura del Automóvil
así como Conducción de Camiones, Autobuses y manejo
de Grúas.
Todo
ello repercutía sin duda alguna en la práctica
pericial ante los Juzgados y por consiguiente en la orientación
que posteriormente dio lugar a la Reconstrucción de Accidentes.
Evolución
a partir del año 1970
Al principio de esta época tampoco existían técnicos
específicos en esta materia ni se disponía de
documentación relacionada con ella, por lo que después
de un periodo como Director Técnico en Prades (SEAT Mataró)
en el año 1969, inicié una ayuda esporádica
en el Juzgado de Instrucción 27 de Barcelona, ubicado
en Hospitalet, en el año 1970, ayuda que duró
30 años ante la petición de los 20 jueces que
pasaron en ese periodo.
Como ya he comentado, las peticiones en el Juzgado de Instrucción
se reducían en lo Penal a la valoración o tasación
de daños, pues se clasificaba el delito según
su cuantía, aunque en notas para el Juez podía
indicarle en ocasiones como hacía en el Juzgado Militar,
la forma de suceder como información oficiosa y no oficial
ya que no era solicitada expresamente.
En
este mismo año 1970 y a raíz de una petición
al Juzgado para que el Perito Judicial efectuara un estudio
de un accidente de un ciclomotor y un tractor, donde murió
el conductor del ciclomotor que pasó por encima del tractor
describiendo una trayectoria parabólica, inicié
la prestación de servicios en función de mis conocimientos
tanto como perito tasador en todas las especialidades como en
el estudio de accidentes, para todo tipo de clientes.

De
esta petición como perito Judicial, obra en mi poder
una copia, que se resolvió en un informe de tres hojas
y que incluyo para apreciar la diferencia con las peticiones
actuales.
En
únicamente dos hojas se acompañaron los cálculos
demostrativos para justificar las Conclusiones, lo que causó
extrañeza no solo entre los peticionarios sino sobre
los contrarios, y lo más importante para mis actuaciones
posteriores es que las conclusiones no favorecían las
expectativas de la parte que lo había solicitado pero
sí las que esperaba el Juez.
|
INFORME
PERICIAL
Ante SSª con mi asistencia comparece el Perito de
este Juzgado DON PEDRO RODERO PUERTAS, Auxiliar de Ingenieros
de A.C., mayor de edad y vecino de Barcelona con domicilio
en C/ Valencia nº 15, el que juramentado en legal
forma por el Sr. Juez de decir verdad y enterado del objeto
de la presente manifiesta:
Que cumpliendo lo ordenado por el Juzgado ha examinado
detenidamente cuantos antecedentes constan en las Diligencias
Previa nº 902-69 y apartados correspondientes del
escrito de proposición de prueba del Procurador
Sr. Don Carlos López Jurado, que ostenta la representación
del encartado XXX XXX XXX y en su consecuencia tiene a
bien informar lo siguiente:
APARTADO
B-
a) Si los órganos de dirección, frenado,
etc, de un ciclomotor de las características del
de Autos, pierden en parte o en todo su eficacia al ir
sobrecargado, con un pasajero.
Sí, pierden los frenos parte de su eficacia, toda
vez que aumenta el peso total del velomotor con lo que
disminuye la eficiencia de frenos que es el resultado
de comparar la fuerza necesaria para detenerlo, con el
peso total, ó lo que es igual seria necesaria una
fuerza mayor para detenerlo.
b)
Que dada la forma en que se produjo la colisión,
de la parte frontal del ciclomotor contra la cara lateral
externa del neumático trasero izquierdo del tractor,
y dado que ambos vehículos circulaban en la misma
dirección, indique el Sr. Perito que es lógico
que el tractor ya se encontraba girando a su izquierda
cuando fue colisionado por el ciclomotor.
c)
Que teniendo en cuenta que a consecuencia del fuerte impacto
del ciclomotor contra el tractor, salió despedido
por los aires el cuerpo del pasajero del ciclomotor pasando
por encima del tractor y cayendo sobre el otro lado, según
consta en el croquis levantado por la policía,
dictamine el Sr. Perito la velocidad a la que debería
circular el referido ciclomotor.
CONCLUSIONES
a) Efectivamente los órganos de dirección
y frenado pierden parte de su eficacia.
b) Que el tractor se encontraba girando a su izquierda
cuando fue colisionado.
c) Quo al velomotor circulaba a una velocidad de unos
20 Km/ hora.
Leída y hallada de conformidad, se ratifica en
sus manifestaciones el Perito nombrado y firma con SSª,
doy fe.
|
Estos estudios sobre accidentes quedaban pues englobados dentro
de la R.C. de las Pólizas de Automóviles y siempre
sobre preguntas muy concretas y escuetas, tal y como vemos en
el ejemplo que hemos adjuntado y que fue solicitado desde el
Juzgado.
A partir de esas fechas fui incorporando paulatinamente en los
Informes una serie de Consideraciones Técnicas en apoyo
de cuanto se había escrito, como respuestas a las preguntas
que se hacían, dando una forma más técnica
y donde se iban recogiendo las respuestas a todas las preguntas
que habitualmente surgían en los juzgados, intentando
dejar claro que el único objetivo del perito era el de
colaborar en el descubrimiento de la verdad, con independencia
de quién encargara el estudio.
Durante
más de 35 años me cabe la satisfacción
de poder asegurar que nunca tuve necesidad de modificar la postura
adoptada, que con independencia de otras consideraciones, la
honestidad ha sido la más cómoda de las posturas.
Entre
los años 70 a 80 y a medida que iba incorporando más
teoría en los Dictámenes, fui comprobando la aversión
de los Jueces y muchos de los Abogados a esas páginas
que se parecían a la apreciación que tenemos la
mayoría de las personas, al léxico de los médicos
cuando nos informan en de una enfermedad en latín o en
griego.
Frases
como "sólo nos faltaba
la incorporación de patitos" cuando veían
una integral o " esa horquilla
de velocidades está muy bien, pero dígame por
cual de esas velocidades he de condenar" me
hicieron ver que había que cambiar la forma de expresar
lo mismo pero de forma que llegara a todos aquellos que lo han
de interpretar. No servía lo de hablar para nosotros
mismos y tenía que ser más concreto en la respuesta,
"mojándome" sin trasladar las dudas y dejando
la incertidumbre para las Fuerza Instructoras. Como ejemplo,
según uno de los jueces los técnicos, "no
podían concluir que la viga a colocar en tal sitio, era
de 70 o de 90 cm", como suelen decir muchas ingenierías
cuando tratan de kilómetros.
Hacia
el año 1980 ya existía suficiente quórum
como para que hubiera controversia, entra documentación
de países extranjeros, se empiezan a conocer pequeños
programas de simulación y de Reconstrucción de
Accidentes y llegamos en 1984 al Primer Congreso Internacional
de Reconstrucción de Accidentes que se celebró
en Madrid.
Fui
designado como Ponente único en representación
de los Peritos españoles y a todos los asistentes de
les entregó un estudio de reconstrucción bastante
completo, que sirvió como base de algún trabajo
de fin de carrera en una Universidad de Cataluña, fue
la base para la creación de un Gabinete de Reconstrucción
en una Aseguradora y se publicó en algunos medios en
Argentina.
En
esa época y por tanto en ese Dictamen, en el que el accidente
consistió en el choque frontal de un vehículo
a otro detenido en sentido inverso en el segundo carril de una
autopista, con las luces encendidas y su conductor pasando por
delante de los faros para ver que le había pasado a su
vehículo en vez de retirarlo, la parte teórica
se había reducido a un máximo de dos hojas y pasaba
a ser más un complemento, que el eje principal del estudio,
con lo que la explicación de la forma de ocurrir, motivo
principal del estudio, tenía que recoger de forma amena
todo cuanto aclaraba el accidente.

Evolución
a partir del año 1984
Es
por tanto a partir del año 1984 cuando comienza lo que
para mí constituye lo que puedo llamar la Era Moderna
de la Reconstrucción de Accidentes.
Varias
Aseguradoras constituyen sus propios Gabinetes de Reconstrucción
de Accidentes, varias Universidades de España crean Áreas
que de una forma u otra empiezan a considerar esta materia como
de interés, unas desviando algunos estudios que tenían
otra orientación como la seguridad del automóvil,
reorientándolos y poniendo en circulación programas
como el SINRAT, que fue inicialmente destinado a la Guardia
Civil de Tráfico y luego comercializado al publico en
general, entre el que se contaban tanto titulados medios y/o
superiores como otras personas con más buena voluntad
que conocimientos, a lo que tenían perfecto derecho,
pero que aumentaron la desconfianza en los jueces hacia esta
disciplina, al volcar en un informe todo cuanto les salía
en pantalla, tuviera sentido o no.
Desde
otros países empezaron a llegar Programas de Reconstrucción
que se comercializaban por horas de utilización, como
el Pc Crash que al igual que el SINRAT, seguían
en sus inicios un proceso de trabajo dispar con la teoría
estudiada del choque, de forma que frente a un abogado bien
asesorado, podía y pudieron dejar en evidencia a los
técnicos que lo presentaban, ya que se magnificaban sus
resultados apoyados en altos conocimientos de física
y matemáticas, dejando por el contrario la incertidumbre
de su fiabilidad al no coincidir casi nunca la posición
final de los vehículos con la realidad.
Y
entramos por fin en el estado actual de la Reconstrucción,
donde sigue teniendo valor la demostración con la aportación
de cálculos manuales y aumenta su credibilidad con la
comprobación mediante Programas de Reconstrucción
ya más perfeccionados.
Paralelamente
a la Reconstrucción de Accidentes se ha desarrollado
el campo de la Representación en 3D, con la que
personal altamente cualificado puede elaborar una película
en corto espacio de tiempo, hasta extremos de que accidentes
de gran magnitud (Concord) que han sucedido por la mañana
los vemos en una simulación por la tarde, lo que nos
demuestra que fueron efectuados sin haber comprobado analíticamente
la realidad de los hechos, pero que dan una "idea"
de los que pudo suceder, suficiente para tener conocimiento
de ello pero no someterlo a un proceso de contradicción.
La
Representación en 3D es un buen complemento de la Reconstrucción,
aunque caro, pero que en ocasiones permite ver la forma de ocurrir
un accidente mejor que con la frialdad de la propia Reconstrucción.
En la década de los 90 y puesto que es indudable el enriquecimiento
de conocimientos cuando se imparten clases de una materia, acepté
dar varios cursos a 240 agentes de la Guardia Urbana de Barcelona,
a los de Tortosa, Sant Cugat y sus áreas de influencia
así como otros cursos en INESE y en la UPC (Universidad
Politécnica de Cataluña), colaborando indirectamente
en los cursos actuales en la Universidad de Vigo.
Mientras
tanto, varias universidades han seguido investigando sobre el
"choque" logrando profundizar a extremos de muy alto
nivel, llenando en algunos textos más de 200 páginas
para reducir un 5% el error que hasta ahora se viene cometiendo
y como es lógico el camino abierto tendrá con
el tiempo óptimos resultados dentro del campo teórico
y menos en el campo práctico.
La
parte menos positiva es que al amparo de esas Cátedras
se han creado Gabinetes con carácter económico,
que tienen una lógica como financiación de la
investigación, pero la realidad es que en ocasiones que
son perfectamente comprobables, se trata de titulados con pocos
conocimientos de esta materia que bajo la confianza que debieran
ofrecer las siglas de una universidad, pretenden que tenga credibilidad
algo incalificable de lo que también se podrían
ofrecer algunos ejemplos.
|
Hay
un punto que quiero destacar y que se olvida con mucha
facilidad y es que la Reconstrucción de Accidentes
requiere de unos conocimientos teóricos, indudablemente,
pero también de otros de carácter práctico
que podrían clasificarse como el 50% de los conocimientos,
parte a esta parte se resisten muchos de los titulados
teóricos.
|
Sólo
añadiré unos pequeños ejemplos sobre este
último punto.
En la búsqueda de cual de las dos personas que circulaban
en un automóvil era el conductor, llegaba el Ingeniero
Superior a la determinación de uno de ellos, herido
en la mano según él con la palanca del cambio
que en su opinión dobló en el accidente, sin
tener en cuenta que ese doblez viene de fábrica. |
En otro accidente en el que se determinaba el exceso de
velocidad de un camión, que al derrapar y girar cayó
sobre el conductor que salió despedido, se tomaba
la velocidad máxima marcada en el disco del tacógrafo
como de circulación, sin tener en cuenta que tras
el vuelco gira una de las ruedas en vacío subiendo
la aguja de forma radial hasta que el motor se clava por
falta de aceite. |
Serían
interminables los ejemplos que hay sobre la falta de interés
en las comprobaciones prácticas y conocimientos del automóvil,
que en general se consideran de inferior categoría para
el técnico que hace el estudio.